Espacio

El astronauta de la ESA Paolo Nespoli regresa a la Tierra desde la ISS


El astronauta de la ESA Paolo Nespoli aterrizó a primera hora de esta mañana tras pasar 139 días en el espacio. Para regresar desde la Estación Espacial Internacional (ISS), tuvo que pasar de 28.800 km/h a cero en apenas tres horas.

Paolo y sus compañeros Randy Bresnik de la NASA y Sergei Ryazansky de Roscosmos se posaron en las estepas kazajas a las 08:37 GMT.
La nave Soyuz MS-05 soportó el estrés del descenso y el aterrizaje según lo previsto: su escudo térmico alcanzó 1.600 °C durante la reentrada a la atmósfera, mientras los astronautas experimentaban hasta cuatro veces su propio peso.

A 10 km de altitud se desplegaron los paracaídas, antes de que los retrocohetes proporcionaran el frenado final, metros antes de tocar tierra.

Así recuerda Paolo su aterrizaje en 2011: “El denominado ‘aterrizaje suave’ es más bien como el choque frontal entre un camión y un utilitario, y el conductor del utilitario eres tú”.

Durante los cinco meses de su misión, Paolo orbitó la Tierra 2.224 veces, vió 35.000 amaneceres y atardeceres, y recorrió 94 millones de kilómetros.
Esta es su tercera misión y su tercera visita a la Estación, por lo que suma 313 días en el espacio, un récord para los astronautas de la ESA solo superado por Thomas Reiter.

Paolo ha completado más de 60 experimentos durante su misión Vita (siglas en inglés de Vitalidad, Innovación, Tecnología y Habilidad).
Su propio cuerpo ha sido objeto de investigación: sus ojos, sus dolores de cabeza, sus patrones de sueño y sus hábitos alimenticios han sido monitorizados para saber más sobre cómo los humanos se adaptan a la vida en el espacio. A estos datos se sumarán registros de temperatura, ejercicios musculares y numerosas muestras de sangre y saliva para preparar futuras misiones tripuladas fuera de la Tierra.

A unos 400 km del planeta, dio instrucciones a un robot humanoide en Alemania para que reparase tres paneles solares dañados en un terreno que simulaba Marte, mostrando cómo astronautas y robots pueden trabajar juntos en futuras misiones planetarias.
Además, la vida en el espacio podría resultar más sencilla gracias a tablets y teléfonos inteligentes: Paolo probó un sistema de manos libres que muestra instrucciones durante tareas complejas.

Durante Vita hubo mucho tráfico: Paolo recibió cuatro vehículos visitantes y despidió a otros tres cuando abandonaron la Estación. También participó en dos acoplamientos empleando el brazo robótico de la Estación y  ayudó en cuatro paseos espaciales.

Ahora, Paolo pasará una temporada ajetreada de pruebas y sesiones informativas. Los astronautas experimentan una forma de envejecimiento rápido en el espacio, por lo que tienen que volver a adaptarse a vivir en la gravedad. Los científicos investigarán cómo reacciona su cuerpo como caso de estudio.

El siguiente astronauta de la ESA que viajará hasta la ISS será Alexander Gerst, cuyo lanzamiento está programado para el próximo verano.

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