Espacio

GMV realiza pruebas de robótica espacial en el Parque Nacional del Teide

La compañía española está realizando del 2 al 16 de octubre en las Minas de San José, en el Parque Nacional del Teide (Tenerife) la última fase de pruebas de robótica espacial del proyecto LUCID (LUnar scenario Concept valIdation and Demonstration), liderado por GMV y financiado por la Agencia Espacial Europea (ESA).

 

LUCID tiene como objetivo desarrollar y evaluar la combinación de herramientas y técnicas de localización y percepción del entorno necesarias para que un vehículo de exploración planetaria (rover) opere de manera eficiente y segura bajo las limitaciones ambientales del entorno lunar polar. La multinacional tecnológica ha integrado los equipos en el sistema y ha desarrollado el software de la plataforma robótica.

 

Durante este año la plataforma LUCID, un prototipo de rover lunar, ha estado sometida a una intensa campaña de pruebas en Madrid y ahora se encuentra en su última fase en Tenerife, donde se está comprobando el correcto funcionamiento de todos los sistemas. El Parque Nacional del Teide ha sido el lugar elegido por sus condiciones orográficas, similares a los paisajes que encontraría dicho robot en ciertas regiones de la Luna o Marte.

 

Las primeras pruebas del rover se hicieron en la sede de GMV en Tres Cantos (Madrid), seguidas de las pruebas en exterior en la Dehesa de Navalvillar (Colmenar viejo), donde se verificó la eficacia de todos los componentes del rover de exploración planetaria, incluyendo cámaras ópticas, sistemas de estereovisión, sistemas laser para reconstrucción de modelos 3D del terreno y sistemas de navegación nocturna, entre otros. El pasado mes de junio el equipo de GMV se trasladó hasta el Teide para completar la primera fase de pruebas en un entorno análogo lunar.

 

Ahora, del 2 al 16 de octubre LUCID recorre de nuevo los paisajes lunares de las Minas de San José en la que será la última etapa de pruebas. A la caída del sol se están realizando pruebas definitivas de los sensores, así como validando técnicas de navegación para dar la información más adecuada al equipo de operación del rover. Además, se están testeando y validando las capacidades de locomoción, iluminación y captura de imágenes del rover, algo fundamental en las misiones de exploración de la Luna.

Esta serie de pruebas son básicas porque son la mejor manera de validar la interacción hombre/máquina, es decir de evaluar si la información suministrada por todas las técnicas en condiciones reales es suficiente para el operador y si la forma en que se le ofrece es la óptima. Por otro lado, son indispensables para conseguir aumentar la madurez y fiabilidad del sistema al enfrentarlo a condiciones de trabajo lo más reales posibles.

“Gracias a estas pruebas hemos obtenido información muy valiosa relativa a la utilidad concreta de cada una de las técnicas empleadas y a la forma en que el operador hace uso de ellas en función del terreno que atraviesa el rover. Durante la segunda parte de la campaña estamos operando en condiciones de mayor dificultad, en trayectos más largos y con pasos más complicados”, ha declarado Fernando Gandía, jefe del proyecto LUCID.

Estas conclusiones aportarán avances a la ESA en su carrera espacial. Además, ya están las bases sentadas para los próximos proyectos que ocuparán la labor de investigadores y científicos los próximos años.