Espacio

La ESA selecciona el mecanismo de sujeción de SENER para tratar el problema de la basura espacial

El mecanismo de sujeción diseñado por el grupo de ingeniería y tecnología SENER para la fase B1 de la misión e.Deorbit forma parte de la solución del consorcio escogido por la Agencia Espacial Europea (ESA), y liderado por Airbus, para tratar el problema de la basura espacial.

La basura espacial constituye un peligro creciente para los satélites en órbita y para la tripulación de vehículos espaciales. Por ello, la ESA ha puesto en marcha la iniciativa Espacio Limpio, que abarca misiones como e.Deorbit, cuyo objetivo es retirar de la órbita terrestre el satélite civil no tripulado más pesado en el espacio, Envisat, que se encuentra inactivo.

Las dimensiones de Envisat (8,2 toneladas y más de 25 m de longitud con el panel solar desplegado) convierten e.Deorbit en un gran reto tecnológico, pues se desconoce cuál es la rotación del satélite. Por este motivo, la ESA ha llevado a cabo numerosos proyectos de investigación y desarrollo. En los años 2016-2017, dos consorcios internacionales han competido para aportar una solución, encabezados respectivamente por OHB y Airbus. Finalmente, la ESA ha elegido la propuesta del grupo liderado por Airbus, del que forma parte SENER.

La solución de dicho consorcio consiste en un satélite capaz de capturar Envisat mediante un brazo robótico. El brazo robótico realizará la maniobra de agarre de Envisat y, tras la operación de estabilización rotacional, el mecanismo de sujeción diseñado por la compañía española se acoplará al anillo que en Envisat hizo las veces de interfaz con el lanzador. Una vez capturado, los motores del satélite se activarán y ambas sondas se dirigirán a la atmósfera terrestre, donde, tras una desintegración parcial debido al rozamiento con el aire, amerizarán en el Océano Pacífico.

El mecanismo de sujeción debe tener una gran firmeza en el agarre, para soportar las considerables fuerzas que actúan sobre el dispositivo durante las maniobras, y mucha precisión, pues debe capturar el satélite inactivo atrapándolo por el anillo que en su día lo unía al cohete que lo lanzó.

Se estima que en torno a la Tierra orbitan varias decenas de miles de objetos de más de 10 cm que pueden amenazar la seguridad de las misiones espaciales, incluidas las tripuladas. La cantidad de basuras de dimensiones menores es varias veces mayor. Los objetos más grandes son, sobre todo, satélites inactivos y partes superiores de lanzadores. Recientemente, las agencias espaciales han decidido combatir el problema de las basuras en órbita. Por ejemplo, todos los satélites nuevos de la ESA deben incorporar sistemas que permitan su salida de órbita o su aproximación hacia una ‘órbita cementerio’. Sin embargo, el mayor problema sigue siendo el de los objetos que se lanzaron fuera de la Tierra en el pasado.

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