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Delta invierte 2 millones de dólares para el estudio de la creación de un centro de producción de biocombustible

 

Como parte de su compromiso continuo con la sostenibilidad, Delta Air Lines invertirá 2 millones de dólares para asociarse con Northwest Advanced Bio-fuels, LCC (NWABF) para el estudio de factibilidad de un centro de producción de biocombustibles con el fin de crear combustible sostenible para aviación y otros productos biocombustibles.

El combustible, que se produciría en el estado de Washington, podría usarse en las operaciones de Delta en sus centrales de Seattle, Portland, San Francisco y Los Ángeles. El proyecto de NWABF utilizaría sedimentos de residuos y cortes de madera del suelo forestal para producir el biocombustible, que cumpliría con los requisitos de un procedimiento de reducción de carbono reconocido por la Sociedad Americana de Pruebas y Materiales (ASTM, en sus siglas en inglés). NWABF ha programado la primera entrega de combustible para finales de 2023.

Delta prevé que el estudio de factibilidad concluya a mediados de 2020. En ese momento, Delta evaluará los próximos pasos a seguir para avanzar en el desarrollo del proyecto.

Las iniciativas de sostenibilidad de Delta

La estrategia de sostenibilidad de Delta es integral. La línea aérea impulsa la responsabilidad y analiza áreas de oportunidad en todo el negocio para reducir su impacto ambiental. Desde 2005, Delta ha disminuido su consumo de combustible, lo que ha reducido un 11 % las emisiones, y sigue con la mirada puesta en su objetivo a largo plazo de reducir las emisiones de carbono en un 50 % hasta 2050.

Delta fue la primera y única línea aérea de EE. UU. en limitar voluntariamente las emisiones de carbono a los niveles de 2012 mediante la compra de compensaciones de carbono antes de la implementación CORSIA de la OACI, que limita las emisiones internacionales en los niveles 2019/2020. Ha sido también la primera línea aérea de EE. UU. en reciclar latas de aluminio, botellas, vasos de plástico, periódicos y revistas de los aviones, lo que representa el reciclaje de más de mil toneladas de aluminio de los desechos a bordo. La compañía también ha eliminado de sus aviones y Delta Sky Clubs una amplia variedad de artículos de plástico de un solo uso, incluidos agitadores, envoltorios, utensilios y pajitas.

En julio, Delta realizó el primero de los 20 vuelos sin emisiones de carbono de los nuevos aviones entregados desde la línea de montaje final de Airbus en Mobile, Alabama, utilizando biocombustibles y compensaciones de carbono en conjunción con Air BP.
En 2018, Delta creó Green Up, un grupo de apoyo dirigido por empleados y que designa embajadores de sostenibilidad en toda la compañía, lo que ha dado como resultado iniciativas como la donación de uniformes viejos cuando la compañía introdujo nuevos para empleados de primera línea. De este modo se evitó que más de 150.000 kg de textiles fueran a parar a vertederos. La línea aérea también retiró el envoltorio de plástico de los cubiertos de Main Cabin en vuelos internacionales y de sus nuevos neceseres de viaje, presentados en junio, logrando que más de 14.000 kg de plástico no terminen en vertederos anualmente.

Estas iniciativas de sostenibilidad han hecho posible que Delta reciba el premio Visión para América de Keep America Beautiful en 2017 y el premio Corporativo de Superhéroes de la Captain Planet Foundation en 2018, además de aparecer en el Índice FTSE4Good cinco años consecutivos y en el Índice Dow Jones Sustainability North America nueve años consecutivos.