Destacamos, Espacio

Entrevista a Carlos Espinós, consejero delegado de HISPASAT

 

 

Texto: Congreso del Espacio / Fotos: Congreso del Espacio y Archivo

Hispasat dispone de una de las flotas de satélites más importantes en los mercados de habla española y portuguesa y es motor clave en la industria aeroespacial española. Actualmente, ¿Dónde dais cobertura con vuestro sistema de satélites?

Hispasat opera en la actualidad una flota de nueve satélites con los que prestamos servicios de telecomunicaciones en Europa, América y norte de África, con una presencia de especial relevancia en los mercados español y portugués. Contamos con filiales en Brasil, México, Colombia, Argentina, Venezuela y Estados Unidos. En concreto, el 67,7% de nuestros ingresos en 2018 provienen ya del mercado americano.

¿Qué países del mundo apuestan más por el desarrollo del negocio de telecomunicaciones?

Vivimos inmersos en la Sociedad de la Información. Dentro de ella conviven mercados maduros, a la cabeza en materia de desarrollo e innovación, ya preparados tecnológicamente, como el europeo o el norteamericano; y otros en los que aún se precisa una mayor implantación de las infraestructuras de telecomunicaciones, como ocurre en muchos países de Latinoamérica y, en mayor medida, en África o grandes zonas de Asia. El satélite, gracias a sus características de eficiencia, cobertura universal y fácil despliegue, es una herramienta clave para este segundo tipo de mercados y contribuye ya a la reducción de la brecha digital en esas regiones. No obstante, los mercados maduros también cuentan con una brecha digital interior en aquellas zonas en las que no llega la infraestructura terrestre por cuestiones geográficas o de rentabilidad económica. Allí, así como en otros ámbitos, como el de la movilidad aérea, marítima o terrestre, el satélite siempre será la mejor solución.

¿Qué colaboraciones internacionales con otras compañías estáis llevando a cabo?; ¿Qué retos tenéis ante vosotros?

El diseño, fabricación y puesta en órbita de un satélite es un proceso que conlleva una estrecha colaboración con compañías internacionales. Los principales fabricantes y lanzadores del sector están concentrados en Estados Unidos y Francia y hemos trabajado con varios de los más importantes a lo largo de los años: Boeing, SSL, Airbus, Thales Alenia Space, Arianespace o SpaceX, entre otros. Además, Hispasat adoptó desde su origen el papel de agente tractor de la industria aeroespacial española, lo que ha supuesto ya para ella más de 1.000 millones de euros en contratos con empresas internacionales gracias a los componentes españoles que embarcamos en nuestros propios satélites y a los compromisos de compra a las empresas de nuestro país que incluimos en los contratos con fabricantes extranjeros.

Por otro lado, las nuevas demandas del mercado de telecomunicaciones nos están llevando a colaborar con compañías internacionales en distintos ámbitos para poder dar respuesta a los retos que se presentan. Trabajamos en proyectos de innovación en el ámbito del segmento terreno con fabricantes de antenas como Phasor o hiSky para buscar soluciones idóneas a mercados concretos, como pueden ser el de IoT o el de movilidad. También colaboramos con Airbus y Thales en nuevas plataformas de comunicación de tipo HAPS o pseudo-satélites. Y trabajamos junto a nuestros proveedores, tanto constructores como lanzadores, para conseguir satélites más flexibles, eficientes y que sean fruto de una mayor estandarización.

¿Cuáles son los sectores industriales más punteros o que mayor demanda presentan con respecto al sistema de comunicación vía satélite?

La mayor demanda proviene, obviamente, de aquellos sectores que pueden verse beneficiados por las características diferenciales del satélite. Los medios de transporte que no pueden utilizar las infraestructuras de comunicaciones terrestres durante la totalidad de su recorrido o en gran parte, como los aviones, los barcos, los trenes de alta velocidad o los autobuses de larga distancia son un buen ejemplo. Algo similar ocurre con la conectividad en zonas remotas o de poca densidad de población, en las que la fibra óptica no llegará, como decía antes, por cuestiones de difícil acceso o de rentabilidad económica. Me refiero a pequeñas poblaciones, negocios de hostelería rural o al propio campo. Los sectores agrario y ganadero están inmersos en una importante transformación digital que está revolucionando este sector productivo y que precisa de cobertura satelital en muchas zonas porque no es suficiente con la infraestructura terrestre. Y las grandes corporaciones, como la banca, las multinacionales, las compañías de oil&gas, entre otras, precisan de redes de telecomunicaciones seguras que garanticen sus conexiones y cuentan con el satélite para ello. Finalmente, las empresas de telecomunicaciones precisan los servicios satelitales para extender sus propias redes móviles, enlazar distintas áreas o tener una red de back up que asegure la conectividad en caso de que algún problema haga caer las redes terrestres.

En la pasada edición de Mobile World Congress participasteis en un demostrador de conectividad 5G. En este ecosistema de integración del 5G, ¿De qué avances tecnológicos seremos testigos próximamente?

El 5G es un nuevo concepto de red que aglutina los diferentes modos de acceso de un dispositivo móvil de usuario mediante diferentes bandas de frecuencia de operación y generadas por diferentes dispositivos. Esto permitirá al usuario, por un lado, acceder a las redes de datos a una velocidad más alta y, por otro, estar conectado en cualquier lugar, en cualquier momento, inmediatamente y con seguridad. Con todo ello, el mercado debe adaptarse a las exigencias de los usuarios para permitir conectarlos con todo lo que les rodea mediante el impulso de las comunicaciones en sectores como la automoción, los nuevos tipos de aplicaciones y servicios en los ámbitos de la salud, el transporte, el entretenimiento, la seguridad y los hogares, entre otros. El 5G debe proporcionar a los usuarios comodidad y bienestar habilitando una vía que ponga al alcance de su mano todo aquello que necesitan en cualquier lugar o instante.

El satélite tendrá un papel relevante en el ecosistema 5G que empieza a desarrollarse, ya que facilitará la extensión de la conectividad 5G a cualquier lugar. Así, la industria satelital está trabajando para integrarse en el entorno 5G y conformar redes híbridas mediante la combinación de tecnologías terrestres y espaciales. En este entorno, el satélite aporta también su capacidad de multidifusión en banda ancha para facilitar, por ejemplo, las actualizaciones masivas de software a millones de usuarios al mismo tiempo o la transmisión de contenidos de vídeo de alta calidad; y permite conformar redes de alta disponibilidad proporcionando al ecosistema 5G una infraestructura independiente de cualquier incidencia o desastre que pueda afectar a las redes terrestres.

¿Cuáles son los próximos pasos en vuestra estrategia de expansión a corto/medio plazo?

Tras la puesta en órbita del Hispasat 30W-6 en marzo de 2018 concluyó un plan de modernización y expansión gracias al cual hemos duplicado nuestra flota en poco más de cinco años y contamos en la actualidad con más capacidad y con satélites de mayor potencia y flexibilidad. Además, hemos complementado nuestro segmento terreno con nuevas plataformas de banda ancha para ofrecer las más completas soluciones de conectividad en banda Ka, lo que nos ha permitido diseñar una oferta de servicios gestionados en los que HISPASAT no es un mero arrendador de capacidad satelital, sino que actúa en más eslabones de la cadena de valor, aportando más sencillez y eficiencia al proveedor de servicios y desarrollando nuevos modelos de negocio, muchas veces en colaboración con socios estratégicos. Queremos poner el foco en las verticales en las que el satélite pueda tener un papel diferencial, como los mercados de seguridad y emergencias, las soluciones de conectividad en movilidad, las redes corporativas o la conexión de los no conectados. También estamos innovando en tecnología, tanto en nuevas infraestructuras que puedan ser más competitivas como en segmento terreno y tecnologías habilitadoras. La demanda de conectividad es cada vez mayor, en todo momento y en todo lugar, y tenemos que prepararnos para dar la mejor respuesta a esta necesidad de comunicación, que en el siglo XIX es casi tan básica como el agua.

¿Cuáles son los principales ámbitos en los que Hispasat está enfocando su esfuerzo innovador?

Trabajamos para prestar servicios que den la mejor respuesta a las necesidades de nuestros clientes, lo que implica buscar siempre la mayor eficiencia y flexibilidad en nuestras soluciones -ya sea del sector audiovisual o de datos-, mediante un enfoque multidisciplinar, que incluya nuevas tecnologías, pero también nuevos modelos de negocio. Así, en la actualidad trabajamos en el diseño de nuevos satélites que permitan capturar la incesante demanda de conectividad con un precio competitivo o en proyectos de nuevas plataformas atmosféricas que pueden complementar a los satélites geoestacionarios en determinados sectores; también estamos inmersos en el desarrollo de distintos tipos de antenas para los mercados de  movilidad terrestre o de IoT; estudiamos las posibilidades que tiene el satélite en mercados que creemos que tienen un potencial relevante, como el de las emergencias o la agricultura; y -como comentaba anteriormente- investigamos nuevos modelos de negocio con nuevas estructuras de venta y canales de distribución en los que compartimos riesgos y beneficios con nuestros clientes.

Y según su experiencia, ¿Cuáles cree que deben ser los próximos pasos en España para mejorar su posicionamiento en la industria espacial europea?

España ya tiene una buena posición en el sector espacial europeo, donde ocupa el quinto lugar y se ha ganado un merecido prestigio técnico. Las empresas españolas colaboran en los grandes proyectos espaciales de la ESA y otras agencias internacionales. Pero debemos seguir avanzando, y para ello es fundamental el impulso y la financiación que se le pueda dar al sector desde las administraciones públicas. En este sentido, el CDTI cumple un importante papel en el desarrollo tecnológico de la industria española. Confío en que de la próxima reunión de ministros de la ESA, que se celebra en noviembre en Sevilla, pueda salir un compromiso de financiación importante para el sector espacial español. Y en que podamos contar con una política industrial a largo plazo y con un marco estable que permita el desarrollo de un sector altamente tecnológico como éste, estratégico para el futuro de nuestro país.

Razones por las que recomendaría a los profesionales del sector asistir al Congreso del Espacio.

El sector aeroespacial está viviendo en la actualidad un momento de efervescencia innovadora insólito, gracias al cual se están cuestionando, mejorando o incluso derribando planteamientos tradicionales que habían quedado obsoletos. Este Congreso del Espacio supone una oportunidad única para que todos los actores del sector podamos debatir en torno a estas ideas disruptoras y plantear nuevas vías que contribuyan a impulsar su crecimiento.

¿Qué servicios ofrece Hispasat?

HISPASAT proporciona tanto servicios de radiodifusión para radio y televisión como servicios de banda ancha vía satélite para datos y acceso a Internet, así como servicios de conectividad en movilidad y de backhaul para redes celulares y otras soluciones de valor añadido para gobiernos, corporaciones y operadores de telecomunicaciones. Como operador satelital, cuenta con ventajas competitivas frente a los operadores terrestres en ámbitos concretos como la conectividad en zonas remotas, la movilidad, el IoT y las comunicaciones en casos de emergencia. Además, es líder en la difusión y distribución de contenidos audiovisuales en español y portugués, incluida la transmisión de importantes plataformas digitales de DTH y alta definición.

“La industria espacial española colabora en grandes proyectos espaciales en todo el mundo desde hace muchos años, y ha conquistado una posición importante como proveedor no solo en misiones de la ESA sino también de otras agencias como la NASA, Roskosmos y la JAXA”.