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Los ingresos de Boeing caen un 35% en el segundo trimestre

Boeing presentó ayer los resultados del segundo semestre del año en el que, comparado con el mismo periodo de 2018, los ingresos cayeron un 35% y los beneficios operativos entraron en pérdidas de 3.380 millones de dólares.

Pese al aumento de las aportaciones de las divisiones de Defensa y Servicios, el beneficio por acción registró una pérdida de 5,21 dólares, comparado con una ganancia de 6,97 dólares por acción en el mismo periodo del año pasado.

Hasta el momento, el “efecto MAX” ha causado pérdidas a la compañía por 5.600 millones de dólares y 8,74 dólares por acción a los inversores.

El flujo de caja también acusa esta situación, ahora en negativo por 590 millones de dólares, cuando en el mismo periodo de 2018 era positivo en 4.680 millones de dólares.

“Se trata de un momento decisivo para Boeing y seguimos centrados en nuestros valores de seguridad, calidad e integridad en todo lo que hacemos mientras avanzamos hacia el objetivo de conseguir la vuelta del 737 MAX al servicio activo”, declaró Dennis Muilenburg, Presidente del Consejo de Administración, Presidente Ejecutivo y Consejero Delegado de Boeing. “En estos momentos difíciles, los equipos de toda la compañía siguen rindiendo a un alto nivel para cumplir los compromisos y captar nuevas oportunidades, impulsados por fundamentos sólidos a largo plazo”.

Debido a la incertidumbre en cuanto al calendario y las condiciones en las que la flota 737 MAX volverá a estar activa, se emitirán nuevas previsiones en una fecha futura, pues las existentes todavía no reflejan la situación causada por el MAX.

Por otro lado, si bien Boeing mantiene como objetivo la primera entrega del 777X a finales de 2020, “hay un riesgo significativo en este calendario debido a los desafíos presentados por el motor, que están retrasando el primer vuelo hasta principios de 2020”.

Se evalúa si detener la produción del 737 MAX

Durante la misma presentación de resultados, Boeing confesó que está evaluando si detener temporalmente la producción del MAX, pues la cantidad de aviones aparcados en la factoría de Seattle (incluso en el párking de empleados) son un desafío logístico considerable. Se estima en 30.000 millones de dólares el valor de los MAX aparcados en los terrenos de Boeing Seattle.

Esta situación no afecta solo a Boeing, sino a las aerolíneas (miles de vuelos cancelados o retrasados por falta de equipos) y a centenares de proveedores, desde General Electric a pequeños proveedores de hardware o aviónica. El New York Times estima que el MAX causará un daño al PIB de los EE.UU. de aproximadamente un 0,6% .

Aún no existe fecha cierta para la vuelta al servicio del 737 MAX, pero la mayoría de analistas e incluso la propia Boeing alargan ahora el plazo a principios de 2020.