Espacio

El centro de control de Galileo podría desarrollarse desde la futura sede de GMV

La multinacional tecnológica GMV, proveedor de ingeniería, desarrollo e integración de sistemas en los sectores Aeroespacial, Defensa, Sistemas Inteligentes de Transporte (ITS) y TIC ha decidido ampliar sus instalaciones centrales, ubicadas en el Parque Tecnológico de Madrid, adquiriendo unas instalaciones de 6.500 m2 que se ubican sobre una parcela de 10.000 m2 y con capacidad para más de 350 empleados.

En enero de 1991 el grupo tecnológico estableció la sede de la compañía en la localidad madrileña de Tres Cantos, convirtiéndose en una de las primeras empresas en formar parte del Parque Tecnológico de Madrid (PTM). En la actualidad y tras varias ampliaciones, la empresa contaba con una superficie de 10.325 m2 y una capacidad para más de 750 empleados. El conjunto de los dos edificios permitirá albergar los servicios corporativos, el grueso de las actividades de Espacio, Defensa y Seguridad, así como gran parte de las actividades de otros sectores como Ciberseguridad, Sanidad, Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información para AAPP y grandes empresas.

El proyecto de reforma se basa en un diseño moderno de los espacios y áreas de trabajo colaborativo, y unas instalaciones basadas en la última tecnología dirigidas al confort de las instalaciones y la eficiencia energética. Con tres plantas equipadas y habilitado en su mayor parte como oficinas, el nuevo edificio contará además con áreas de acceso restringido para el desarrollo de proyectos clasificados o sensibles, así como una sala Tempest (Tempest Room), cuyo propósito es eliminar las emisiones electromagnéticas y asegurar la privacidad de infraestructuras informáticas consideradas como críticas.

La firma cerró 2017 con una plantilla de 1.631 empleados, de los cuales más de la mitad desarrolla su actividad en estas instalaciones centrales. Con 34 años de historia, en los últimos cinco años, la empresa ha experimentado un aumento de la plantilla de un 44%.

En los últimos años el crecimiento de la compañía ha sido especialmente relevante en el sector espacial, en el que el grupo es un referente a nivel global en áreas como la navegación por satélite o los centros de control de satélites, donde GMV se mantiene como primer proveedor mundial de sistemas de control en tierra (GCS – Ground Control Systems) para los diferentes operadores de satélites comerciales de telecomunicaciones.

Este liderazgo en el mercado espacial hace que GMV esté presente en las nuevas iniciativas que se están poniendo en marcha dentro del sector y que tenga claras opciones ante las nuevas actividades que se plantean dentro los grandes programas espaciales europeos, como Galileo, Copernicus, o el proyecto para la vigilancia y control de basura espacial SST.

En el marco del programa Galileo, además de suministrar varios elementos clave del segmento terreno del sistema como son el sistema de sincronización de relojes y órbitas o el sistema de control orbital, actualmente GMV es el reponsable de los servicios de geodesia y sincronización precisa de tiempo (GRSP y TSP), colidera el desarrollo del Centro Europeo de Servicios de Navegación por Satélite (GSC), lidera el desarrollo de la infraestructura del Canal de retorno (RLSP) del Servicio de búsqueda y Rescate (SAR) del programa, así como el desarrollo de la plataforma de demostración del Servicio Comercial (CS) de Galileo y el desarrollo del Centro de Referencia (GRC, Galileo Reference Center), que evaluará las prestaciones del sistema en un futuro no muy lejano.

Este año el grupo español aspira además al contrato de la Comisión Europea (CE), gestionado a través de la Agencia Espacial Europea (ESA), para el desarrollo del Centro de Control de Galileo, que cuenta con un presupuesto inicial de más de 100 M€. En caso de confirmación, GMV dispondría de la nueva sede, convenientemente equipada para acoger la infraestructura y el equipo de trabajo necesario para el desarrollo de dicha actividad.

Independientemente de la decisión, la tónica de crecimiento de la empresa española para los próximos años se prevé similar a la de años anteriores e incluso más acelerada. Esto, unido a la confianza de que las principales líneas de actividad de la compañía experimenten un importante crecimiento, así como la consecución de nuevos e importantes contratos, han motivado a la compañía a tomar esta decisión.